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Revista Carreteras

Octubre 2014
Edición Nº 215
“Revista Carreteras”


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ÍNDICE

  • Nota Editorial
  • Próximos Eventos
  • 62º Aniversario de la AAC.
  • Ciclo de Seminarios: Infraestructura Vial para el Crecimiento Nacional
  • Jornada "Nuevas Especificaciones para Mezclas Asfálticas"
  • Pre-XVII Congreso Argentino de Vialidad y Tránsito 
  • Autopista Ribereña
  • Accidentología Vial en la Autovía Ruta Nacional Nº14
  • Puentes Arco - Ruta Nacional Nº150
  • Entrevista Ing. Jorge Omar Solá Jais 
  • Breves
        - Educación Vial para Docentes
        - La AAC en el Comité de Honor y en la Comisión Permanente del CISEV.

TRABAJOS TÉCNICOS
01. Presentación de dos casos de patologías no habituales en pavimentos asfálticos: diagnóstico, solución y propuesta de medidas preventivas.
02. Asfaltos a baja temperatura y modelos reológicos.
03. Los caminos autoexplicativos (CAE). Funcionales, coherentes,coordinados, flexibles, sensibles al contexto, indulgentes, más seguros y económicos.
04. Calibración y ajuste de métodos de cálculo de caudales máximos para el diseño de alcantarillas clasificados por regiones, aplicados a rutas representativas de San Juan.
05. Aplicación de la tecnología de trituración/ fracturación (rubblizing) para el reciclado del pavimento rígido en la Ruta Nac. Nº A-008 (circunvalación de la Ciudad de Rosario), provincia de Santa Fe.

DIVULGACIÓN
01. Cartilla de asfaltos para uso vial #1
02. Sistemas de contención de vehículos en mediana. Disposición más segura.


EDITORIAL
POR MÁS Y MEJORES CAMINOS
por el Ing. Guillermo Cabana

“Por más y mejores caminos” ha sido el lema que ha conducido a esta institución en sus 62 años de existencia.

Sin embargo, hace pocos días alguien sugirió modificarlo para incluir la palabra “seguros”.

¿Es esto necesario? ¿O el concepto de seguridad ya está incluido dentro de la idea de “mejores”? Es un tema para reflexionar y analizar. 

¿Qué nos lleva a pensar que es necesario agregar la palabra “seguros”? Evidentemente, la preocupación. Porque cada día somos testigos del número creciente de accidentes, muertos y heridos que se producen en nuestras rutas y calles.

Escuchamos a menudo que 9 de cada 10 accidentes se producen por culpa de los conductores y esto ha sido el enfoque tradicional del problema, ignorando así la responsabilidad que nos cabe de dar cada día más seguridad a nuestras rutas y calles. 

La Ley 24.449, que rige el tránsito en nuestro país y nos indica cómo convivir en nuestras calles y rutas, establece con claridad en su artículo 21 que es el Estado quien debe implementar los medios necesarios para que circular sea seguro, y prescribe que toda obra o dispositivo que se ejecute, instale o esté destinado a surtir efecto en la vía pública debe ajustarse a las normas básicas de seguridad vial. 

Pero a continuación también prescribe que cuando la infraestructura no pueda adaptarse a las necesidades de la circulación, la misma deberá desenvolverse en las condiciones de seguridad preventiva que imponen las circunstancias actuales. Esto significa que es el conductor quien deberá adoptar las precauciones.

Y ESTO ES CORRECTO. 

El uso de las rutas es una responsabilidad compartida. Es imposible pensar que podemos diseñar, construir y mantener rutas para que cada uno circule como quiera, a la velocidad que se le antoje y en la forma que se le ocurra. 

Todos y cada uno de los conductores debemos asumir conductas responsables de respeto frente a las normas de convivencia, o sea, cumplir con la ley de tránsito.

Pero ello no disminuye la responsabilidad que le cabe todos y cada uno de los involucrados en el quehacer vial, en el diseño, la construcción, el mantenimiento y la operación de las rutas.

Ingenieros y técnicos, funcionarios y empresarios, proyectistas y constructores, encargados del mantenimiento y de la señalización vial. Todos y cada uno de los agentes de las vialidades, de las fuerzas de seguridad, de las empresas constructoras y consultoras, de los municipios que trabajan sobre calles y caminos, somos responsables.

Y esa responsabilidad radica en tener conciencia de que es nuestro compromiso hacer de nuestras calles o caminos un ambiente más seguro. 

Una vez más, el Estado es el responsable pero los actores son varios, incluidos todos los que participamos de la tarea vial, tanto en el ámbito público como privado: funcionarios y agentes, constructores o consultores.

Es necesario cambiar el enfoque de nuestra actividad. Su centro, su objeto y destino no es el camino, no es la obra vial en sí misma, a pesar de que nos enorgullece y premiamos una obra bien pensada y ejecutada. 

El objeto de todas y cada una de nuestras obras y acciones es el hombre, es nuestro conciudadano que circula por ellas. Y es el hombre quien debe ser el objeto de nuestra acción. Tomar conciencia de este hecho es fundamental a la hora de afrontar el proceso íntegro de la obra vial.

La tarea empieza por el proyecto

Trátese de una obra nueva o la readecuación de una existente, el criterio del proyectista debe centrarse en el usuario, en su realidad, expectativas y habilidades.

Es fundamental que en cada repavimentación o readecuación de una ruta se tenga en cuenta el diseño original, ya que seguramente han cambiado las condiciones de los desplazamientos en cuanto al tipo y velocidad de los vehículos que la utilizan, así como las expectativas y habilidades de los conductores que circulan por ella.

Curvas bien diseñadas hace 50 años hoy son insuficientes y deberán ser readecuadas. Ello es solo un ejemplo de las situaciones que deberán observar los proyectistas hoy en día.

El usuario, sus necesidades, expectativas y seguridad debe ser el centro de la atención. El cumplimiento de las normas de diseño y de los requerimientos de calidad de todos y cada uno de los elementos que integran la obra es importante, pero la obra en sí debe ser valorada por el servicio que presta y casi siempre es posible incorporar mejoras que muchas veces no resultan onerosas. 

De igual forma, al construir no debe perderse de vista que lo estamos haciendo por y para los usuarios y el constructor debe afrontar los desafíos que ello conlleva. No solo cumplir con las especificaciones técnicas sino dar la mejor solución a todos los elementos que hacen al confort y seguridad de los que por esa ruta vayan a transitar. 

Y esto es válido para la etapa de obra en servicio, pero también -y fundamentalmente- durante el período constructivo, donde se debe actuar con inteligencia a la hora de programar las tareas y los desvíos que fueran necesarios, garantizando la fluidez en la medida de lo posible, pero siempre priorizando la seguridad de todos los usuarios y de quienes trabajan en la obra.

En ese sentido, la misma ley da prescripciones concretas que muchas veces no se cumplen en la ejecución de las obras. Pero cada empresa constructora deberá asumir su responsabilidad para que toda obra sea, en cada momento, pensada en función de los usuarios.

Otro elemento fundamental en cuanto al servicio que el camino presta a los usuarios es el mantenimiento. Y éste es casi siempre responsabilidad de las agencias viales.

Es preciso que todos y cada uno de los agentes viales tomen conciencia de su rol en este sentido y que no dejen nunca de prestar atención a las acciones de mantenimiento sobre nuestras calzadas, pero también sobre las zonas marginales, dado que son parte del servicio que prestan a la comunidad.

Calzadas sin baches abiertos ni grandes deformaciones son tan importantes como zonas de banquinas y taludes perfilados y libres de obstáculos peligrosos.

El estado del señalamiento horizontal y vertical, el correcto emplazamiento y mantenimiento de barreras de contención y seguridad debe también ser motivo de atención permanente.

El avance de los sistemas C.R.e.M.a. ha resultado, en general, en rutas que prestan un servicio razonable, y se espera que podamos contar con actividades similares e iguales responsabilidades sobre el mantenimiento del resto de las redes.

Hemos asistido al desarrollo de importantes obra viales en todo nuestro territorio, que han incrementado la red vial pavimentada. Hoy contamos con más de 3.500 km de caminos con más de 2 carriles por sentido de circulación, o sea autopistas o autovías.

No es poco lo hecho y podemos ver obras que hoy nos enorgullecen a todos los que compartimos el quehacer vial. La Autopista Buenos Aires-Rosario-Córdoba o la Autovía de la Ruta Nacional Nº 14 son, entre otras, importantes realizaciones que están destinadas a mejorar la vida de todos los habitantes de este país y a todos los que por ellas circulan.

Pero para dar satisfacción a la inquietud que planteamos al inicio de esta nota, y convencernos de que mejores caminos son también caminos más seguros, debemos adherir firmemente todos nosotros, ingenieros y técnicos, funcionarios y empresarios, proyectistas y constructores, encargados del mantenimiento y de la señalización vial, al compromiso permanente de observar y atender con solicitud los requerimientos de la demanda en nuestras calles y caminos. 

Por ello, hemos creado una Comisión de Seguridad Vial dentro de la AAC, que ya está trabajando en pos de desarrollar todas las acciones posibles que sirvan para generar mejoras en la seguridad en el tránsito.

Esto demuestra el compromiso de la Asociación Argentina de Carreteras con la seguridad vial, destacando una vez más que es una responsabilidad compartida entre la sociedad y las autoridades en sus distintas jerarquías.

La seguridad vial, junto a muchos otros temas, será parte de la agenda académica del próximo Pre-XVII Congreso Argentino de Vialidad y Tránsito, a realizarse del 3 al 6 de noviembre en el Hotel Panamericano de Buenos Aires.

Confiamos en que este encuentro nos permitirá conocer, a través de expertos internacionales, las experiencias en materia de seguridad vial en diversas partes del mundo y a la vez nos brindará un espacio ideal para el intercambio de conocimientos para generar mejores obras y con mayor seguridad para nuestros caminos.

Los convocamos a todos los que forman parte del quehacer vial a participar y aprovechar al máximo el Pre-XVII Congreso Argentino de Vialidad y Tránsito.

Hasta la próxima edición.     

 

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