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Revista Carreteras

Septiembre 2009
Edición Nº 195
“Los desafíos del sistema de transporte”


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INDICE

• Editorial: LOS DESAFIOS DEL SISTEMA DE TRANSPORTE
• Eventos: XV CONGRESO ARGENTINO DE VIALIDAD Y TRANSITO
• Eventos: XLV ASAMBLEA CONSEJO FEDERAL DE SEGURIDAD VIAL
• Seguridad Vial: CODIGO UNICO DE INFRACCIONES DE TRANSITO
• Seguridad Vial: REGISTRO NACIONAL DE INHABILITADOS
• Seguridad Vial: BUENOS AIRES ADHIERE A LA LEY NACIONAL DE SEGURIDAD VIAL
• Eventos: PRIMER CONGRESO DE EDUCACION Y SEGURIDAD VIAL
• Eventos: APOYO A LA INVERSIÓN EN CONSTRUCCIÓN
• Institucional: LIBROS ADQUIRIDOS AL MINISTERIO DE FOMENTO DE ESPAÑA
• Breves
• Institucional: IV EDICION DEL LIBRO AZUL
• Obras: INAUGURACION DE UN ACCESO CLAVE EN ENTRE RIOS
• Próximos Eventos

SECCIÓN TÉCNICA

• DISEÑO QUE SORPRENDE A LA IMAGINACION: EL PUENTE JK DE BRASILIA
Por el Arq. Eduardo José LAVECCHIA

• NUEVAS TECNOLOGÍAS EN MEZCLAS ASFÁLTICAS
Por el Ing. Alejandro BISIO, YPF S.A.

• RIEGO DE LIGO: SU IMPORTANCIA ESTRUCTURAL Y ANALISIS TENSIONAL
Por el Mag. Ing. Oscar GIOVANON y el Ing. Fernando BUONO

• REAHABILITACIÓN DE PAVIMENTOS USANDO ADOQUINES DE HORMIGÓN: RECAPADO DE LA AV. SANTA FE Y MARCELO T. DE ALVEAR EN RETIRO, CIUDAD AUTÓNOMA DE BUENOS AIRES
Por el Ing. Timoteo GORDILLO

• CLAVES PARA ALCANZAR UNA BUENA RUGOSIDAD EN LOS PAVIMENTOS DE HORMIGÓN
Por el Departamento Técnico del ICPA

• ACTUALIDAD DE LOS PAVIMENTOS DE HORMIGÓN
Por el Departamento Técnico del ICPA

• MEMBRANA ANTIFISURAS DE ARENA ASFALTO EN REPAVIMENTACIONES: COMPORTAMIENTO ESTRUCTURAL
Por los Ings. Mario I. NOSTE, Diana S. CAINELLI yJorge TOSTICARELLI


EDITORIAL
LOS DESAFÍOS DEL SISTEMA DE TRANSPORTE
por el Lic. Miguel Angel SALVIA

El desarrollo de la economía global de las últimas tres décadas ha puesto al sistema de transporte en una posición decisiva para participar eficazmente de esa economía. 

Un sistema de precios internacionales que no se fijan localmente por la oferta limitada de un país, sino por mecanismos de mercado global, implica que la reducción de costos y eficiencia de las operaciones potencie las características particulares de cada región, y que, con el mejoramiento de los sistemas productivos de cada una de ellas, puedan competir con éxito en ese mercado internacional. 

Pero no solo en el caso del comercio internacional el sistema de transporte adquiere una posición decisiva para los países. 

Por un lado, la integración de pueblos y regiones, y su cohesión territorial y social, estará dada por las posibilidades de comunicación entre las distintas regiones del país, y por una integración con los países circundantes, de forma tal de completar no solo las integraciones territoriales nacionales, sino también una integración continental, con los enormes beneficios que ello implica. 

Por otra parte, el proceso de urbanización de los países del continente sudamericano ha tomado en las últimas cuatro décadas una tendencia creciente, siguiendo un proceso mundial, pero con más intensidad que en otra regiones del planeta. 

Las enormes suburbanizaciones y la dificultad de planear trabajo y vivienda en una determinada área implican grandes desplazamientos de personas que requieren un sistema de transporte que ayude a esos movimientos y, a su vez, sistemas de abastecimiento hacia esa gran cantidad de urbanizaciones y suburbanizaciones. 

En el caso particular de nuestra Región, estos procesos, como el crecimiento del comercio, la integración territorial, la urbanización y el desplazamiento de personas y mercaderías, son comunes a muchas de las naciones del continente y plantean un desafío especial al sistema de transporte. En consecuencia, la mejora en la operación y en la infraestructura del transporte serán decisivos a la hora de analizar las mejoras de las economías y de sus pueblos. 

Este proceso, de por sí complicado, enfrenta una crisis que se ha explicitado en 2008 y que ha afectado rápidamente a todas las economías nacionales. 

En efecto, una crisis que parecía solo un problema financiero se transformó rápidamente en un problema de la economía real y del comercio internacional en particular. La crisis financiera que se inició por el incremento en los índices de morosidad de los créditos hipotecarios en Estados Unidos hace más de un año fue combatida inicialmente como un tema de iliquidez que pronto se reveló insuficiente. El problema se convirtió en una cuestión de insolvencia generalizada y de máxima desconfianza, que se expandió, dada la globalización financiera, a todos los mercados mundiales. 

    Mas allá de las primeras medidas financieras tomadas por los países centrales, una de las principales conclusiones de una crisis de la magnitud de la actual es que su propagación es inmediata y a escala global, en tanto que, por otro lado, no existen mecanismos o instituciones que puedan dar respuesta en la misma magnitud y con la misma extensión. 

Esta situación reduce los guarismos de consumo e inversión, e impacta, por lo tanto, sobre la economía real, disminuyendo los niveles de producción y empleo. Además, dado que estos efectos son más perceptibles para el conjunto de la población, aumenta la sensación de desconfianza, profundizando aún más la crisis, que parece dirigirse hacia la conformación de una recesión económica mundial, cuyo mayor impacto, hasta el momento, se visualiza en los países desarrollados. 

Para nuestras economías, en general exportadoras de productos primarios, la crisis se manifiesta por dos vías; por un lado, a través del canal financiero, y, por otro, en las consecuencias sobre el comercio exterior. 

Con relación al intercambio comercial externo, la problemática consiste, por un lado, en proteger nuestra producción local de una fuerte presión importadora por parte de los principales proveedores mundiales de bienes industriales, ante el menor consumo interno. Por el lado de las exportaciones nacionales, el principal foco de atención está puesto en el comportamiento del precio de los commodities y, como consecuencia, de las dificultades generadas por la baja de consumo de muchos países centrales. La tendencia es a una mayor protección, como también a una búsqueda de mercado alternativos para sus productos y servicios. 

Es decir, tal como es habitual en estas crisis, se genera un proceso contractivo de los países hacia el comercio internacional, con protección de intereses nacionales y otras medidas que influyen en la posibilidad de la venta de productos a las naciones centrales. Por lo tanto, este contexto plantea aún con más crudeza la necesidad de una reducción de costos, para aprovechar nuestras ventajes competitivas. 

Uno de los aspectos centrales es la reducción de los costos de logística y transporte, de forma tal de ser más competitivos en un mundo cada vez más cerrado y que peleará por la captura de nuestros mercados internos y de nuestros compradores. 

Las economías centrales han abandonado las recetas tradicionales de ajuste fiscal y utilizan como herramienta principal el desarrollo de acciones de obra pública sobre sus países, adelantando mega-planes de inversión en viviendas e infraestructura. 

Las acciones de obra pública tienen efecto inmediato sobre el empleo directo e indirecto, y la mejora en la infraestructura, especialmente de transporte, no solo reactiva la actividad sino que también genera mejoras en la competitividad necesarias en sus economías. 

No resulta casual que las inversiones más importantes hayan sido destinadas a mejoras de infraestructura del sistema de transporte, puesto que no solo se trata de mantener empleo, sino también de generar mejores condiciones de producción y logística. 

En el último lustro, la Argentina modificó sus criterios con respecto a la inversión en obra pública y la consideró de un efecto multiplicador importante. Por eso, fue invirtiendo año tras año mayor cantidad de recursos. Es así como se planteó, desde la llegada de los primeros efectos de la crisis, la necesidad de apalancar desde el Estado la ejecución de obras públicas tendientes a mantener el empleo directo y el nivel de actividad de la economía. 

Durante esta década, la Región revalorizó la inversión pública, especialmente en infraestructura. Los organismos financieros internacionales abandonaron su recurrente presión al ajuste fiscal y fomentaron la financiación de proyectos de obras públicas que mejoraran sustancialmente la infraestructura y operación. 

Los países de la UNASUR firmaron a principios de la década el compromiso de desarrollo de un conjunto de proyectos, en su mayoría de infraestructura de transporte. En la propuesta IIRSA, que ha priorizado una gran cantidad de proyectos de integración, sobresalen los de infraestructura y mejoras en las operaciones del transporte. 

En el caso particular de la Argentina, con enormes extensiones y una incorporación de nuevos territorios a la producción agropecuaria, este ha sido un período de fecunda inversión en infraestructura de transporte, tanto en su principal modo, el sistema carretero, como en las demás modalidades. 

La mejora en la operación de los puertos, alguna tibia integración entre los sistemas carretero y ferroviario, y el activo desarrollo de operadores logísticos, fue sostenido por un profundo plan de mejoras en la infraestructura, tanto por la modernización de algunos corredores de la red vial, como por un completamiento de sus tramos, y una política de mantenimiento permanente. 

El desafío en este caso será continuar con una modernización racional de la red, de forma tal de adecuarse a los tránsitos presentes y futuros de cada tramo de la red, completar la red vial de forma tal de permitir la integración de regiones aún no comunicadas, y realizar una acción permanente de protección del patrimonio, tanto en las tareas sobre la ruta, como en el control de cargas y operaciones. Junto con todo eso, son imprescindibles las mejoras en la operación e infraestructura del sistema ferroviario y las mejoras legales y operativas que favorezcan la intermodalidad. 

Estas mejoras, especialmente la del sistema vial, centro de gravedad del sistema de transporte de la Argentina, permitirán responder al desafío de las mejoras en la competitividad de la economía y de un mejor servicio al usuario. 

Indudablemente, las mejoras también fomentan la integración territorial interna y la vinculación regional con los países vecinos. La continuidad de una red, junto con otras medidas, permite no solo la integración territorial, sino también mayor cohesión social, permitiendo actividades en cada uno de los pueblos y ciudades y evitando así desplazamientos hacia los centros urbanos por falta de oportunidades. 

Los caminos y las mejoras ferroviarias operan fundamentalmente sobre los trayectos interurbanos, y, si bien muchas de las mejoras comentadas permiten una mejor circulación de entrada o circunvalación a las ciudades, es dentro de ellas donde el sistema de transporte debe mejorar, tanto en la infraestructura de calles y caminos como en su operación. 

Tal como señalamos previamente, el sistema debe ayudar a resolver tanto los servicios a las nuevas urbanizaciones o conurbanos que se generan, como a una enorme movilidad de las personas que en sus tareas habituales recorren una gran cantidad de kilómetros por áreas urbanas. 

Si bien este es un problema de todos los países de la Región, en nuestro país adquiere importancia dado el tamaño de algunas ciudades y el desarrollo de un sistema de transporte urbano que era funcional hace 30 años pero que requiere de una modernización para servir a las sociedades del presente. 

Las mejoras en proyectos viales y ferroviarios debe ir acompañada de un nuevo sistema de circulación de personas y bienes que, junto con un ordenamiento territorial, permita que una operación eficiente y una infraestructura adecuada cambien la percepción de la población de que el sistema es una traba y no una ventaja para la circulación. 

Los conceptos referidos a los desafíos del sistema de transporte, que no son taxativos, han sido planteados por la organización del XV Congreso Argentino de Vialidad y Tránsito, que celebraremos en Mar del Plata del 14 al 18 de septiembre de 2009. Hemos buscado generar un conjunto de temas que atiendan a esta problemática con una visión amplia e interdisciplinaria de los desafíos. 

Así, se tratarán algunos aspectos concretos de obras de importancia ya ejecutadas, y de proyectos futuros, tanto en Argentina como en países de la región, junto con la importancia de la actualización de las tecnologías, tanto de diseño como constructivas. En esta oportunidad, nos acompaña el VIII Congreso Internacional ITS, que nos permite incorporar al temario los sistemas de transporte inteligente. También se pondrá énfasis en los temas vinculados con el transporte: el problema de la multimodalidad, de los sistemas de transporte inteligentes y de la movilidad urbana, tanto con ejemplos exitosos como con propuestas de desarrollo adaptadas a nuestra realidad. 

Es decir, hemos equilibrado los diferentes temas del Congreso de forma tal de tratar los trascendentes proyectos en ejecución o próximos a ejecutarse en la Región, las experiencias e innovaciones para el transporte a partir de sistemas ITS, la actualización tecnológica de diseños de rutas, pavimentos de hormigón y asfálticos, la importancia de los planes de transporte y su función como elementos de cohesión social e integración territorial, junto con aspectos vinculados a la seguridad vial, tanto desde el punto de vista de auditorías, como de planes concretos y nuevas normativas, entre otros. 

En síntesis, somos conscientes de los desafíos que el sistema de transporte tiene para ser un apoyo efectivo a los países y sus habitantes. Como estamos dispuestos a enfrentar tales desafíos, las entidades públicas y privadas organizadoras del Congreso pondrán su esfuerzo en encarar acciones concretas, aprender de soluciones exitosas y aprovechar la tecnología al servicio de resolver los problemas que el sistema de transporte, su infraestructura y operación plantean. 

Que el Congreso sea un éxito, no solo por su realización, sino por que las ideas que surjan de allí nos ayuden a enfrentar los desafíos expuestos. 

Esperamos que los asistentes al XV Congreso Argentino de Vialidad y Tránsito disfruten de la estadía en la ciudad de Mar del Plata y alcancen los objetivos personales de actualización de conocimientos y creación de vínculos profesionales fructíferos y duraderos. 
 

 

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