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Revista Carreteras

Octubre 2008
Edición Nº 191
“Día del Camino 2008”


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INDICE

• Editorial: 5 DE OCTUBRE, DIA DEL CAMINO: SIGAMOS AVANZANDO
• Institucional: 56° ANIVERARIO AAC
La AAC celebró su aniversario con la presencia de autoridades nacionales y provinciales, empresarios y profesionales del sector vial.
• Seguridad Vial: TRABAJO CONJUNTO POR LA SEGURIDAD VIAL
Reunión entre el Director de la Agencia Nacional de Seguridad Vial y los miembros de la AAC.
• Obras e Infraestructura: AMPLIACION DE LA AV. GENERAL PAZ
El 7 de agosto pasado se realizó la Audiencia Pública convocada por el Ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios con el objeto de someter a consideración pública el Proyecto de Ampliación de la Av. Gral. Paz.
• Institucional: 50° ANIVERSARIO DEL CONSEJO VIAL FEDERAL
• Entrevista: "QUEREMOS UBICAR A CHACO EN UN LUGAR PREPONDERANTE"
El Administrador de la Dirección de Vialidad Provincial de Chaco, Ing. Rodolfo ANDRIANI, confía en que su provincia está atravesando un proceso de reparación histórica y está logrando el financiamiento de todas las obras viales en ejecución y en proyecto.
• Institucional: 50 AÑOS PARA VIALIDAD DE FORMOSA
En la celebración del 50° Aniversario de la DPV, su Administrador General, Ing. Jorge JOFRE, dijo que la provincia está transitando una etapa histórica en la consolidadción y ampliación de la red de caminos.
• Entrevista: "TENEMOS MUCHO TRABAJO POR DELANTE"
El Director de Vialidad de Salta, Ing. Gerardo Rodolfo VILLALBA, analiza el estado de la red provincial de caminos y la situación actual del sector vial.
• Seguridad Vial: UNIVERSIDAD Y SEGURIDAD VIAL
La AAC, en conjunto con la Universidad de Flores, llevaron a cabo una innovadora y exitosa experiencia en materia de Seguridad Vial.
• Análisis: CRECIENTE PARTICIPACION PRIVADA EN PROYECTOS VIALES A NIVEL MUNDIAL
por César QUEIROZ y Ada Karina IZAGUIRRE, Banco Mundial
• Eventos: CONGRESO INTERNACIONAL DE INFRAESTRUCTURA VAL
Presencia argentina en el Encuentro realizado en Perú.
• Institucional: CONVENOS DE SEGURIDAD VIAL
• Breves
• Empresas: 40° NIVERSARIO DE CONSULBAIRES
• Seguridad Vial: PROGRAMA ITINERANTE DE SEGURIDAD VIAL
Importante iniciativa de Automóvil Club Argentino
• Próximos eventos del Sector.

TRABAJOS TÉCNICOS

• FACTORES QUE INCIDEN SOBRE LA RESISTENCIA DEL HORMIGON: 2° Parte: Juzgamientos de la Resistencia y Valoración de los Resultados
Por el Arq. Edgardo ZOUZA, Jefe División Tecnología del Instituto del Cemento Portland Argentino

• ALTERNATIVAS PARA LA GESTION DE RESIDUOS DE ARENAS DE FUNDICION. VALORIZACION EN INFRAESTRUCTURA VIAL
Por Prof. Jorge D. SOTA, Ing Rossanna G. MARCOZZI (LEMIT-CIC) e Ing. Roxana BANDA NORIEGA, Lic. Roberto E. MIGUEL (CINEA - FCH - UNCPBA)

• TUNELES CARRETEROS: UN SISTEMA COMPLEJO
Por Bernard FALCONNAT, Director de Egis Túneles; Miembro del C.3.3 Comité Túneles de la Asociación Mundial de la Carretera

• DISEÑO DE PRETIL METALICO
Por José Emilio HERRERO.
Trabajo publicado en la revista Carreteras de España N°159.

• PAVIMENTO DE HORMIGON CON ARMADURA ESTRUCTURAL: Su aplicación a los recubrimientos de pavimentos flexibles. Tramo Experimental de la Calle 31 de La Plata; 1988-2008, Informe Progresivo
Por los Ing. Mario E. AUBERT e Ing. Norberto J. CERUTTI

• ¿TCA? MAPAS DE RIESGO DE TRAMOS DE CONCENTRACION DE ACCIDENTES
Por el Arq. Eduardo José LAVECCHIA, Jefe de la División Seguridad Vial de la DVPBA; Presidente del COSETRAN.


EDITORIAL
5 DE OCTUBRE, DIA DEL CAMINO - SIGAMOS AVANZANDO
por el Lic. Miguel Angel SALVIA

El Día del Camino marca el momento de reflexión y análisis de lo que denominamos el “Año vial”. Es el punto de encuentro de todos quienes sentimos que el desarrollo del camino representa el desarrollo de nuestro país y de sus habitantes. 
    Ha transcurrido un nuevo año con la satisfacción de continuar con una política que valora la inversión pública y la inversión en la infraestructura vial en particular. Con políticas concretas que se expresan en un presupuesto cada vez mayor para los entes viales nacionales, y con una activa política de integración en proyectos entre la Nación y las provincias argentinas. 
    Tal vez nos estamos acostumbrando a que la inversión vial sea una inversión productiva, a que deje de ser la variable de ajuste de los presupuestos, y a que sea considerada un elemento vital en la lucha contra la pobreza y en el desarrollo de la economía y la integración nacional. Queremos destacar este avance en contraposición con algunas de las preocupaciones que en el pasado hemos reflejado en nuestras páginas. Además, pensamos que a todo lo hecho hay que agregarle un salto hacia adelante en la inversión y en la calidad de las tareas. 
    En el año 2002, manifestábamos nuestra preocupación porque veíamos que el principal modo de transporte de personas y mercaderías del país deambulaba sin política, sin recursos, con instituciones debilitadas, y descapitalizándose aceleradamente. Nos mostrábamos conscientes de que el país estaba inmerso en una profunda crisis, con un estado de pobreza e indigencia en una parte importante de la sociedad. También éramos conscientes de que podíamos ser una herramienta que contribuyera a la superación de los problemas, teniendo en cuenta que nuestra actividad podía generar beneficios económicos para modificar el esquema de estancamiento en el que nos encontrábamos. 
    Nos parece oportuno recordar esa no tan lejana imagen generalizada del sector, frente a una realidad actual en la que la preocupación está en el hacer, en conseguir los insumos, en gerenciar las obras y administrarlas con prudencia. 
    Nos encontramos ante una importante demanda de infraestructura reprimida (con los costos económicos y sociales derivados). El punto entonces es el gerenciamiento político de su descompresión, con las menores fricciones posibles (precios, abastecimientos, gestión institucional). Con mucho criterio el sector vial ha enfrentado durante estos años las consecuencias de las carencias del pasado, reflejadas en la falta de mantenimiento, proyectos inconclusos y una red que iba envejeciendo frente a un parque creciente y una demanda en permanente aumento. También se ha encontrado con problemas de abastecimiento, falta de equipo y de recursos humanos, junto con el encarecimiento de algunos insumos con influencia de precio extra sector. 
    Los problemas de recursos humanos han comenzado a resolverse eficientemente. Asimismo, luego del primer shock de inversión ha habido una enorme incorporación de maquinaria que ha rejuvenecido el antiguo parque vial argentino. 
    Tenemos una red vial que en términos generales está madura en densidad y en cantidad de kilómetros, pero con las dificultades de transitabilidad que todos conocemos. Una red que aún no es homogénea. 
    La prioridad asignada al sector de la infraestructura vial ha sido acompañada por todo el sector del transporte carretero, consciente de la imperiosa necesidad de mejorar. 
    Seguramente, algunos querrían ir más rápido. Es que a pesar de los esfuerzos presupuestarios, el pasivo de faltas del pasado requiere un poderoso shock de inversión e imaginación que no nos haga pensar en las carencias del pasado, sino en un futuro para el sistema vial argentino. 

    Si analizamos la inversión durante las tres décadas pasadas, vemos avances y retrocesos, “serruchos” en la graficación de la inversión, con las consecuencias negativas que en proyectos de más de un año, como son las obras viales, generan tales cambios. 

    A pesar del esfuerzo de los organismos viales, ese proceso ha sido el gestor de la falta de previsibilidad y confianza que afectó al Estado, a sus Empresas y a sus trabajadores. Por ello es necesario remarcar las consecuencias negativas que la falta de políticas permanentes de desarrollo de la infraestructura vial ha generado en todo el sector público y privado vinculado a la misma. 

    Los cambios en las políticas de inversión del Estado, su utilización como variable de ajuste, y la falta de criterios para analizar las consecuencias de la falta de inversión han generado no solo consecuencias sobre las empresas, sino también la desorganización del Estado en las áreas dedicadas a la inversión, lo que genera problemas en las capacidades del propio sector para resolver situaciones críticas. 

    La presencia de ciclos cortos y abruptos en la política de inversión de los últimos 30 años ha incidido en el desarrollo de todos los componentes del proceso de inversión pública, por lo que la decisión de invertir en un plan de desarrollo debe ser explícita, de forma tal de que dichos actores adecuen sus planes de inversión y desarrollo. 
    La DISCONTINUIDAD es sinónimo de incertidumbre y ésta, de mayores costos. 
    Estos mayores costos por el AJUSTE PERMANENTE de las firmas no son recogidos por ningún índice de precios; sin embargo, se reflejan en la organización de las empresas del sector (parque vial, cuadros de dirección y recursos humanos en general). Los continuos ciclos de absorción y expulsión, tienen efectos desastrosos sobre la organización, el personal y el parque de maquinarias y equipos. Debemos tener en cuenta los ejemplos pasados para evitar los cambios abruptos en la inversión. 

    Estas reflexiones que son parte de la historia no tan lejana de la Argentina parecerían extrañas de plantear en momentos de reconocido esfuerzo de inversión por parte del Estado y esfuerzo de concreción por parte de empresas y trabajadores Pero debemos tener en cuenta, y hacérselo saber a la sociedad, que estamos en el inicio de un profundo proceso de transformación de nuestro principal sistema de transporte, el carretero, y, sobre su base, de la infraestructura vial. 

    Por eso, debemos seguir avanzando. 

    Una vez producido este primer ciclo positivo de la inversión, y frente a las demandas que el transporte carretero genera sobre nuestra red, debemos dar un salto en la calidad y cantidad de la inversión, de modo tal de producir un cambio revolucionario en la red que contribuya efectivamente a integrar al país, posibilitar una redistribución hacia áreas periféricas, y reducir los costos internos de los factores productivos del país. 

    Ese salto no solo debe darse en una gran cantidad de obras, sino que debe haber líneas de acción claras de planeamiento estratégico que toda la sociedad seguramente acompañará. 

    La creación de la Dirección Nacional de Vialidad, en 1932, luego de una gran crisis, permitió generar no solo una política vial dinámica, sino la explicitación de un plan efectivo de largo plazo para crear una red vial integrada y moderna y sentar las bases de la futura red vial, con un sector privado que acompañó al Estado durante décadas en su cometido. 

    En esta red madura pero con la necesidad de modernizarse, creemos que salvando las distancias del contexto político nacional e internacional, deberíamos accionar para asegurar la continuidad de las inversiones, con el convencimiento de que nuestra sociedad requiere un sistema vial moderno, seguro e integrado. 

    Sabemos que Vialidad Nacional y el Consejo Vial Federal aspiran a desarrollar un plan que, luego de superadas las urgencias del pasivo mencionado, avance sobre el futuro de esta Argentina. Los acompañamos y ofrecemos nuestra humilde colaboración para desarrollar un plan con objetivos concretos, con metodologías racionales y adecuadas a las necesidades efectivas de nuestro país. 

    En números anteriores de Carreteras hemos presentado nuestro Plan Integral de Desarrollo Vial para un período de doce años. Precisamente en el Editorial del número 189 de Carreteras, sintetizábamos el Plan de la siguiente forma: 

    “Las carreteras de Argentina están diseñadas para cumplir con el centro del sistema de transportes del país, aunque hay aún hoy algunos aspectos a mejorar:

 

 

  1. Política de conservación permanente de las redes existentes.
  2. Soluciones diferenciadas para cada uno de los estamentos del sistema. (Caminos rurales, rutas provinciales, caminos turísticos, etc.)
  3. Completamiento de algunos tramos de vinculación Este Oeste.
  4. Mejora en el señalamiento vial especialmente en rutas provinciales.
  5. Eliminación o restricción del paso de rutas por las zonas urbanas.
  6. Modernización de algunos sectores de la red de caminos con el desarrollo de:
    1. Anchos superiores a 7,3 metros.
    2. Banquinas pavimentadas
    3. Terceras trochas de sobrepaso o ascenso.
    4. Ampliación en duplicación de trochas, autovías.
    5. Variantes en el cruce de rutas por ciudades.
    6. Construcción de autopistas donde sea necesario.
    7. Rediseño de tramos o cruces peligrosos de la red.

Un plan sustentable que abarque estos aspectos permitirá en pocos años avanzar sobre las necesidades que la producción y los conductores reclaman de los caminos.” 

    En el mencionado plan hemos trabajado sobre parámetros claros que están definidos técnicamente en el mundo, pero obviamente, hay que adaptarlos a la Argentina. 

    Sin duda, hay que estudiar la capacidad futura de nuestras rutas en función de la composición del tránsito. Se debe tener en cuenta no sólo la cantidad de camiones y automóviles, sino también el desarrollo productivo de cada zona. Esta acción determinará los niveles de tránsito estimados para un período superior a los 15 años. Hay que considerar que no se requiere la misma solución para un camino que tendrá un tránsito de 1.500 vehículos diarios dentro de 15 años que para uno de 15.000. Es decir, si bien el sistema es una red integral, hay que planear proyectos diferentes para cada una de las partes de dicho sistema. 
    Para este desafío es necesario planear considerando un universo de recursos escasos y tratar de desarrollar los proyectos de rentabilidad económica y social de corto y mediano plazo más convenientes, porque son éstos los proyectos que generan retornos y beneficios justificados, tanto económicos como sociales. 
    Esto nos da la posibilidad de ofrecer un volumen diferente de soluciones para cada tramo, sin olvidar el concepto de red. El concepto de red no implica que todas las rutas sean absolutamente iguales sino que considera la posibilidad de transitabilidad similar y una integración entre cada uno de los sistemas. Por eso pensamos en un sistema integral de rutas y caminos y no en sistemas particulares o parciales. 
    Más allá de que se puede estimar el crecimiento del Producto Bruto en el futuro, hay una serie de proyectos regionales en cada una de las provincias que van a incidir en el tránsito. 
    Debemos utilizar la experiencia internacional pero con criterio propio para ofrecer soluciones que sean posibles y que realmente modernicen la red en un plan maestro de 12 años de ejecución. 
    No creemos en soluciones mágicas o parciales. Hay que analizar las necesidades, las posibilidades y estudiar todos los elementos que componen una obra, los insumos, las maquinarias, la capacidad de las empresas para ejecutar, la capacidad del Estado para regular y controlar.

    Un plan sin un análisis completo sería una ficción y una frustración social. 

    Por eso es muy importante hacer un estudio muy claro del sistema con la integración de los problemas que tienen las rutas cercanas a las mega ciudades de la Argentina, los accesos a las grandes ciudades, los problemas serios que tenemos para el acceso a los puertos, los problemas intermedios que tenemos con rutas de mediana intensidad y los problemas no menores de las rutas provinciales y los caminos rurales con una política estable y permanente. 
    Para financiar el plan necesitamos el compromiso de la sociedad otorgando recursos al sector vial que permitan la optimización de su uso. 
    Entendemos que lo sustancial sería institucionalizar un plan a largo plazo que atienda esos temas con un enfoque modular, en función de las necesidades particulares, ya que esto requiere de una gama de soluciones amplias y flexibles en virtud de la demanda al camino, de forma tal de ir modificando las soluciones en virtud de la generación de tránsito y desarrollo. 

    Este es el desafío técnico que la vialidad tiene para el futuro. 

    Así como se han presentado proyectos parciales en el Congreso para atacar parte del problema, tal vez sea el momento de desarrollar un plan con estos parámetros, generar los recursos e institucionalizarlo por Ley. 
    La decisión de un Plan Integral de Caminos debe incluir a todos los habitantes y las regiones, con criterios claros y racionales. 
    Sabemos que podemos costear las inversiones a través de impuestos que derivan en rentas generales, o de forma indirecta, a través de los combustibles, que se supone tiene una cierta relación entre uso y consumo. La otra posibilidad es que pague quien más se beneficia con el uso de las rutas, ya sea como usuario o beneficiario indirecto. 
    La buena utilización de estos factores determina generalmente la política económica aplicada para financiar la red. La clave es llevar adelante un buen debate sobre cómo hacerlo. 
    En este sentido, un aspecto que fue revalorizado en el mundo es el sistema de peajes. Muchos países comprobaron que la tarifación de los caminos no sólo es apta para conseguir financiamiento y desarrollar un buen gerenciamiento de las obras, sino que además es un elemento importante para controlar la congestión. 
    En ese sentido, la Argentina tiene un elemento adicional: el tránsito diferenciado. Según nuestros cálculos, en diez años sólo el 6% de las rutas tendrán más de 10.000 vehículos por día. 
    Esto implica que las que tienen menor tránsito, que pertenecen a las regiones menos integradas económicamente, no pueden estar sujetas al financiamiento de los usuarios. Por ende, es posible generar una transferencia de los sectores con más caudal de tránsito para desarrollar un sistema que abarque e integre a todo el país. 

    No obstante, se deben crear mecanismos de regulación razonables para que el Estado exija lo necesario en cada caso e invierta en zonas adonde es difícil llegar. 

    Debemos evitar en la financiación el uso de criterios únicos. Hay que considerar diversos instrumentos de financiación como el peaje, los recursos específicos directos o los recursos generales de la recaudación. En realidad, puede haber una mezcla de los todos instrumentos aun en cada uno de los proyectos. No estaría tan alejada la necesidad de financiamiento si hiciéramos un ejercicio de consolidación de todos los criterios de financiamiento posibles. 
    Así, habría que incrementar los recursos actuales, ya sea por una mayor contribución de los impuestos a los combustibles o con aportes a la entrada de vehículos al sistema, y con un uso racional del sistema de peaje donde sea posible. 

    Estas reflexiones en el Día del Camino pretenden reflejar un estado de ánimo de los componentes de este sector, frente a las exigencias que la sociedad genera. 

    Hemos avanzado mucho pero tenemos que seguir avanzando. 

    Seguramente falta mucho para ofrecer un sistema que opere como tal, pero las inversiones en la red han servido de apoyo a la producción en general y han acompañado este importante incremento de tránsitos y cargas que debe soportar la misma. 
    Hoy es necesario pensar una tendencia de largo plazo para desarrollar el sistema de transporte caminero en la Argentina. 
    Es decir, tenemos que continuar tratando de imponer criterios de mantenimiento razonables, no solo en la red nacional sino también en las redes provinciales. Tenemos que concretar algunos proyectos que aún están pendientes. Asimismo, es fundamental modernizar nuestras redes de caminos, hoy acosada por una realidad que se traduce en grandes movimientos de tránsito que se han incrementado a un ritmo mucho más veloz que el producto bruto nacional. Por otra parte, debemos encarar también las mejoras del diseño hacia la seguridad vial. 

    Esta edición de Carreteras refleja, temas de recurrente actualidad como la seguridad vial, la presencia institucional de la Asociación en diversos foros técnicos locales e internacionales, la opinión de referentes de la actividad vial en sus diversos aspectos, la celebración de aniversarios trascendentes del sector, y la siempre valorada sección técnica. 
    Finalmente, encaramos un Día del Camino con un gran incremento de la inversión, con algunos problemas coyunturales, pero esencialmente con la convicción de que debemos generar un gran cambio en el sistema carretero que apunte hacia el desarrollo y apoyo a una Argentina pujante y productiva. 

    Feliz Día del Camino para todos. 

 

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